SAN JOAQUÍN, ABUELO DEL SEÑOR.

En la misma capilla se encuentra una talla de, quizás, más valor artístico que la anterior. Tampoco se sabe su autor, probablemente viviría en el siglo XVIII por las características de la obra. De todos modos, mirándola, resulta muy proporcionada y elegante; parece como si tuviera movimiento. Es una muestra más de la devoción de los paduleños a lo largo de los años a las cosas de su religión y, por ello, han rellenado la parroquia de imágenes y lienzos. Y no han olvidado a San José puesto que, entre las estatuas de los abuelos, se encuentra centrando el retablo de esta capilla una talla grande del padre de Jesús que lo mantiene en brazos.